CARACTER Y CUIDADOS
Dadas las características de su pelaje y arrugas, las rutinas de aseo son importantes para evitar todo tipo de complicaciones cutáneas. Es suficiente con un cepillado semanal con un cepillo de cerdas duras o guante que podemos encontrar en cualquier tienda de animales. Asimismo se le deben limpiar con un paño seco los pliegues de su piel. De esta manera se evitará la formación de polvo o humedad. No hace falta llegar al baño, con un par de veces al año alcanza para mantenerlo sano.
Otro punto a prestar atención son sus ojos, debido a que los pliegues que cuelgan sobre los mismos pueden provocar serias irritaciones. Un colirio corriente nos va a prevenir de esas molestias.
En las hembras se presentan alteraciones del ciclo menstrual. Ante este tipo de retrasos es recomendado consultar al veterinario.
En cuanto al ejercicio, a los Shar-pei se les debe de mantener activos para evitar el exceso de peso. Esta tarea será ardua porque son grandes dormilones.
Su alimentación debe ser rica en carnes blancas, cereales y verduras. Para mejor control les daremos un pienso de calidad, poco graso.
Un apartado especial merecen los pliegues que convirtieron en famosa a esta raza. Deben ir perdiendo consistencia con el paso del tiempo, de tal forma que los adultos no poseen la misma cantidad de pliegues que los cachorros; si los tuviera no estaríamos ante un perro de pura raza. Los adultos sólo presentan pliegues en la frente, el cuello y el nacimiento del rabo.
El Shar-pei un animal que se caracteriza por necesitar
mucho cariño, de lo contrario será un perro infeliz que puede convertirse fácilmente
en un enfermo al sentirse abandonado por sus dueños. Su carácter es dulce, encantador,
alegre y sus dueños aseguran que nunca dan problemas en el hogar. Es muy dócil
para ser educado e incluso de cachorro, asimila en buen grado las órdenes. No
le gustan los extraños, pero es difícil que llegue a morder a alguno de ellos.
Es así como tampoco le agrada relacionarse con otros perros.