


La braguilla es para mí indispensable en época
de celo, nos evita que nuestra perra nos manche allá por donde pasa, aunque
ellas se suelen limpiar, es inevitable que algo pueda manchar.
A partir de
unas que se comercializan, yo he ido perfeccionando un modelo de braga que les
resulta mas cómoda, podaríamos decir hecho a medida. La tela procuro
que sea elástica, por que se les ajusta mejor y así no se les cae,
en el patrón, podréis ver como son.
Material a emplear: Tela elástica y 92cm de beta.
Una vez confeccionado
el patrón, intentare explicar como se les pone para que no se caigan.
Pasar la cola por el agujero que forma la parte de arriba (12cm de beta)
Después
colocar la braguilla ajustandola a la vulva (la compresa ira ya dentro, algo sujeta
por la tira adhesiva y el doblez de la braguilla).Se atan las betas de (40cm)
al lomo de la perra y se le hace el 1º nudo, después pasar una de
las betas por la beta que rodea la cola y se cierra con un lazo.

Patrón tamaño real,para imprimir.Formato PDF
Etapas
El celo consta de tres fases: Proestro, estro y anestro.
En la fase de proestro se dilata la vulva y esta dilatación dura todo el período de celo. En esta fase la hembra se siente atraída por los machos pero no suele aparease. Según va avanzando el proceso de proestro, la perra cada vez se va poniendo más inquieta y tiene pequeñas pérdidas de sangre, primero pálida y posteriormente de un rojo más oscuro, al tiempo desaparece el olor que elabora el ovario para repeler a los machos y segrega gran cantidad de feromonas, que son unas substancias hormonales que dejan un olor peculiar que los atrae. La perra, como en el caso de las lobas, se siente motivada a vagar para ir dejando por el camino su olor para atraer a los machos.
Pasado
el período de proestro, la hembra entra en la fase denominada estro.
En esta fase los óvulos maduran entre el noveno y decimocuarto día, quedando
dispuestos para ser fertilizados con éxito. Es en este momento del celo cuando
la hembra suele copular. Si la hembra rechaza al macho se puede volver a intentar
cada 12 horas, hasta que la perra ponga la cola a un lado.
Se acostumbra a llevar a la hembra a casa del macho (su territorio). Si el macho está acostumbrado a disponer de perras y en la monta la perra se le resiste, éste podría atacar a la perra porque su resistencia le causa frustración.
El ciclo se cierra con el anestro, durante el cual la vulva recupera el tamaño que tenía antes del momento del celo, la perra vuelve a elaborar la luteína haciendo aparecer ese olor que repele a los machos y el comportamiento se ajusta al nuevo estado. Todo el proceso dura más o menos veintidós días. El siguiente celo se producirá dentro de los siguientes cinco o seis meses.
No se debe dejar montar una perra en el primer celo, pues aún es inmadura (algunas razas sí conviene que den a luz lo antes posible). Al segundo o tercer celo y dentro de los 3 primeros años es mejor montarlas.
Los machos siempre que encuentren una hembra en celo tienen capacidad reproductora. Una perra puede copular con machos diferentes varias veces durante el celo, lo que tiene como consecuencia que en una misma camada puedan quedar fertilizados varios óvulos maduros, que darán lugar a cachorros diferentes, hijos de la misma madre pero con padres distintos.
Métodos
anticonceptivos
Si por alguna razón no se desea que la perra quede
embarazada, el veterinario puede administrarle anticonceptivos a base de hormonas
que bloquean la ovulación, hasta el próximo celo. También en determinados casos
la extirpación de los ovarios en la hembra y la castración en los machos puede
ser aconsejable, aunque debemos saber que estos procedimientos son irreversibles.
Además, hay que tener en cuenta que la falta de testosterona (hormona excretada
por los testículos) puede cambiar el carácter del animal castrado